miércoles, 6 de junio de 2012

Marco Teorico Sobre la definiciÛn de cultura Existen varias definiciones y tipificaciones sobre lo que se considera como cultura. ìcomo una dimensiÛn de todos los fenÛmenos sociales que est· Ìntimamente vinculado con el estudio de ese proceso en el plano histÛrico, econÛmico, polÌtico y financiero.î (Margulis, p·g 1, 1996) Los consumos no son uniformes, el consumo de bienes, al igual que el consumo de mensajes, suele ser creativo: la gente decodifica productos y mensajes en el marco de su cultura local, sus condiciones de vida y de relaciÛn y su capital simbÛlico. (Margulis, p·g 1, 1996) Aunque el tÈrmino de cultura viene a estar dada en medio de un debate que gira en torno a una definiciÛn que contenga los elementos constitutivos de los marcos de producciÛn y consumo de bienes simbÛlicos, hemos de dar una definiciÛn provisional para propÛsito de facilitar este trabajo. Se utilizar· en concepto de cultura de Gilberto Gimenez en donde entiende a la cultura como pauta de significados.(Gimenez, 2009) Y es precisamente la cultura la que proveeÈ los materiales para la construcciÛn de las identidades sociales. Sobre las identidades sociales y colectivas La conceptualizaciÛn y las teorÌas de la identidad La identidad social es un concepto que tiene un fuerte matiz relacional, se actualiza y se refuerza en el contacto, en la comunicaciÛn, en el intercambio con lo otro, con lo diferente. Entra en acciÛn cuando los cÛdigos propios hacen crisis, encuentran su lÌmite en el intento de comunicaciÛn. (Margulis; 1996) Gilberto GimÈnez intenta establece los limites en cuanto al uso y significado de este tÈrmino. En esta lectura se analizan distintas perspectivas sobre el tÈrmino identidad seg˙n distintos autores. Por ejemplo Melucci, que establece a la identidad en cuatro tipos, la primera como la identidades segregadas, en la que el sujeto se identifica sin que le importe si otros lo reconocen o no. Identidades heterodirigidas, cuando el sujeto es reconocido, pero este no se reconoce a si mismo. Identidad etiquetada, cuando el sujeto se autoidentifica, aunque otros le han etiquetado esa identidad. Y finalmente cuando el sujeto no puede poner en pr·ctica las normas establecidas, lo que causa que se comporten de manera autodestructiva. Al igual que en la narrativa biogr·fica utilizada por GimÈnez, citando a Pizzorno, al ser narrada la vida del sujeto mismo a otro, el otro puede rechazarla, tomar ciertas parte, o reinterpretarla. En este punto se toca la cuestiÛn de la identidad colectiva, en la que se marca cierto sentimiento de pertenencia de un grupo. AsÌ como la diferenciaciÛn entre grupos, lo que tambiÈn caracteriza a una identidad colectiva es su estabilidad en sus caracterÌsticas, aunque esa identidad deje de existir sigue estando presenta de manera imaginaria en la conciencia colectiva de la sociedad. Llegando asÌ a otra cuestiÛn sobre la identidad colectiva y su estabilidad, a lo que se le agrega la idea de que la identidad colectiva esta en constante cambio, lo que parece un contradicciÛn con la primera idea, pero si lo vemos desde una perspectiva m·s evolucionista seria un simple proceso de adaptaciÛn de cierta identidad a un cambio en su entorno social. Se diferencia entre los cambios como mutaciÛn y la transformaciÛn, en la que la transformaciÛn serÌa un cambio constante pero pequeÒo en la identidad colectiva, mientras que la mutaciÛn es paso de una estructura social a una diferente. El concepto valor en cuanto a la identidad, seg˙n GimÈnez, se mide en base al valor se otras identidades, clasific·ndoles como positivas y negativas. El consumo como elemento de identidad La relaciÛn entre consumo e identidad se presenta como constante en los estudios comunicolÛgicos entre el consumo y la significaciÛn del mismo para los sujetos. Desde la sociologÌa podemos observar mediante Bauman, por ejemplo, como es que el consumo es el elemento central que termina moviendo, m·s all· de las consumos individuales, a toda la sociedad y es caracterizada por esta b˙squeda de consumo como forme de estar en la misma sociedad. Para Bauman lo relativo a lo recomendado sobre cÛmo se considera vivir la vida para los sujetos es uno de los elementos que hacen de la vida de los sujetos en la modernidad algo tan incierto. Es decir, a˙n existiendo m˙ltiples opciones sobre elementos de consumo que permiten tener la sensaciÛn de estar experimentando la vida a satisfacciÛn plena queda la necesidad seguir la b˙squeda de las nuevas tendencias, ya que ìlos objetos se denigran o deval˙an despuÈs de haber sido promocionados con bombo y platillo en el universo del consumidorî (Bauman; 109; 2005) MartÌn Barbero nos habla acerca del consumo, las lecturas de realidades y la vida cotidiana. En este punto Barbero hace notar que se puede establecer parte de las lecturas de la realidad en base al consumo, claro sin dejar de lado la construcciÛn del mismo significado de esos mismos consumos para los sujetos. Ejemplos de estos son los mensajes presentados en la televisiÛn, en la cual se manifiestan ciertos elementos que son fundamentales al momento de hablar de este tipo de mediaciones: la cotidianidad familiar, temporalidad social, y la competencia cultural. (Barbero, M.: 1987) Es parte del marco mediante el cual la realidad est· socialmente mediada u objetivada en un discurso que puede ser consumido. AsÌ se escoge quÈ consumir a partir de la construcciÛn de sentido que ese tipo de objeto cultural da sobre la realidad en la vida cotidiana. Aunque la tales objetivaciones , no solo se remiten a objetos materiales concretos, sino como expresiÛn artÌstica y bienes de consumo. TambiÈn pueden ser el generadores de sentido y m·s importante, ser parte de la construcciÛn de una identidad que podrÌamos considerar que parte de una cultura subalterna. (Gonz·lez, J 1990). Bourdieu habla sobre el estudio de productos de consumo culturales, como un estudio tanto de la producciÛn de esos productos como de y del campus en el que fueron producido como el habitus que caracteriza a los consumidores. Los gustos musicales sirven como factor de identidad que incluye percepciones sociales en cuanto a las caracterÌsticas de quien consume tal o cual m˙sica. Estas percepciones incluyen el estrato socioeconÛmico en el que se tipifica tal o cual gusto. AsÌ en cuanto a la m˙sica Bourdieu menciona: ìPero para volver a las variaciones de los gustos seg˙n las condiciones sociales, para nadie ser· novedoso que yo diga que se puede identificar de forma tan infalible la clase social a la que pertenece alguien, o si se quiere su ìclaseî (ìtiene claseî) a partir de su m˙sica preferida (o mas simplemente con las estaciones de radio que escucha), como a partir de los aperitivos que consume.î (Bourdieu, 1984, 177-178). Ya sea que miremos a la identidad cono algo colectivo o individual es necesario un estudio especifico en situaciones especificas, ya que no es posible crear una teorÌa que encapsule todos los elementos inmersos en el procesos a travÈs del cual formamos nuestra identidad. Identidad cultural La definiciÛn de ìidentidad culturalî, al igual que el mismo concepto de cultura, puede ser concebido desde diferentes perspectivas teÛricas. En lo esencial se refiere a la a la pertenencia a un grupo especÌfico, y por ende a su distinciÛn respecto a otro grupo humano. Las personas se identifican con un grupo por sus caracterÌsticas esenciales tanto axiolÛgicas, actitudinales como procedimientales. Cuando las diferentes manifestaciones culturales se encuentran es entonces cuando se destacan las identidades e identificaciones, trayendo consigo la dominaciÛn ño al menos el intento- de una sobre otra, y la consecuencia de ello es la pr·ctica de las relaciones de poder. Cuando una se impone a la otra por medios y/o acciones coercitivas se cae en un error grave pues se impide la ampliaciÛn conceptual de la perspectiva propia, despuÈs de todo la diversidad cultural ha sido una constante en la historia de la humanidad, asÌ como la preservaciÛn de la identidad. (DÌaz Polanco, 2006) En ese mismo sentido GÌmenez (2009) abunda al expresar que debido a la existencia de una conciencia de una identidad com˙n, se tender· a dicha preservaciÛn, eso redundar· en un fortalecimiento cultural el cual, a su vez evitar· la perdida de autonomÌa. Si acaece dicha pÈrdida de autonomÌa, consecuentemente se producir· la pÈrdida de identidad tan temida en la perspectiva antropolÛgica, la cual resaltan los dos autores anteriormente citados. Ahora bien, se impone aclarar en quÈ se basa una identidad, adem·s de la existencia de la conciencia ya mencionada. Se fundamenta en acuerdos t·citos y explÌcitos de los grupos humanos, los cuales se traducen o evidencian en productos visibles que no solamente son compartidos por ellos, sino reproducidos y legados a las siguientes generaciones (GÌmenez). A˙n esto se convierte continuamente en un desafÌo epistemolÛgico, lo cual significa que la cultura se mantiene en continuo movimiento, y por ende, la identidad correspondiente seguir· fortaleciÈndose desde la perspectiva dialÈctica. Sobre las cartografÌas culturales A contextos con un tiempo, y espacio determinados socialmente corresponden productos especializados que vienen a conformar la oferta cultural que se encuadra en tal contexto. (Gonz·les, 1995) Una oferta cultural es toda la creaciÛn de productos especializados en cualquier tipo de sentido que est· disponible dentro de un espacio y un tiempo sociales determinados, constituye la oferta cultural de una sociedad. AsÌ, toda instituciÛn y todo producto (bienes o servicios) de esta oferta siempre est·n sometidos a la doble historicidad que aludimos atr·s. y es precisamente esa doble condiciÛn de temporalidad de las relaciones la que deja sus huellas y sus marcas en el desigual equipamiento cultural de las sociedades. Los equipamientos culturales implican la presencia en el ambiente urbano de instalaciones fÌsicas controladas por instituciones precisas y especializadas en construir, preservar y difundir de manera especializada sistemas de interpretaciÛn de la realidad. Las instalaciones de las iglesias, las escuelas, los hospitales, las imprentas, los teatros, los cines, etcÈtera, en tanto que cumplen con las condiciones arriba mencionadas deben ser consideradas como parte del equipamiento cultural de una ciudad. Los agentes culturales son aquellas personas que no sÛlo se dedican a producir dentro de ciertas formas de organizaciÛn que garantizan su sobrevivencia, su control y su reproducciÛn. Estos tambiÈn tienen forzosamente que pensar y representarse el mundo en que viven. Son agentes especializados en diferentes campos Una cartografÌa cultural El desarrollo y distribuciÛn de los equipamientos culturales de las ciudades, de acuerdo a ciertas coordenadas. Pueden ubicarse como resultado de luchas histÛricas permanentes entre actores sociales con posiciones, intereses valores y proyectos antagonistas en pugna por la definiciÛn del significado urbano. La realizaciÛn y ubicaciÛn de las estructturas culturales y la articulaciÛn de la oferta cultural ubicada geogr·ficamente en un mapa nos puede ayudar a concertar elementos indicativos en el desarrollo de las instancias culturales y educativas. Coordenadas Uno de los campos especializados en torno a los cuales giran las coordenadas de las cartografÌas es el campo numinoso, que viene a abarcar lo religioso. La coordenada luminosa se refiere a los articulados en torno a la educaciÛn. (Gonz·lez, 1995) Las cuales se definen de la siguiente manera: a) Coordenada numinosa: Se refiere esencialmente al campo religioso con su discurso estructurante y totalizador sobre el orden del mundo. El tr·nsito y los correlativos conflictos entre los brujos, los profetas y los sacerdotes asÌ como los lÌmites de su clara distinciÛn, marcan las etapas de una especializaciÛn en la gestiÛn y administraciÛn de la relaciÛn de los hombres con lo sagrado. b) Coordenada luminosa: Se refiere al campo de la educaciÛn con todas sus posibilidades y variantes, con todos sus niveles y estructuras. A travÈs de la educaciÛn se facilita no sÛlo el conocimiento sino las aptitudes y las actitudes, es decir el desarrollo de las competencias en el individuo. De la misma manera, la educaciÛn se convierte en trasmisora potente de las caracterÌsticas culturales de un grupo humano. El crecimiento de este campo se verifica cuando aumenta el n˙mero de la poblaciÛn escolar y este crecimiento siempre ha sido provocado en la historia por grandes transformaciones sociales. Buena parte de su desarrollo se da dentro de una tensiÛn permanente con el campo religioso y en MÈxico su crecimiento est· en relaciÛn directa con el fortalecimiento del Estado. Las dos coordenadas anteriores se presentan separadas y a su vez buscando entrelazarse en la presente cartografÌa, esto debido a que varias de las escuelas incluidas tienen origen, filiaciÛn o relaciÛn visible con alguna de las iglesias. El entrelazamiento de dichas coordinas nos permiten explorar senderos hermenÈuticos m·s amplios, con cuanto el discurso axiolÛgico adquiere un claro matiz de acuerdo a los fundamentos doctrinales que sustentan tanto las instituciones eclesi·sticas como educativas. MetodologÌa En cuando a la metodologÌa se planteÛ realizar una localizaciÛn cartogr·fica de las instituciones en un mapa del ·rea de Playas de Tijuana. Para esto se realizaron visitas a campo en donde se entrevistaba brevemente a los encargados de las instituciones para conseguir una serie de variables que nos permitan constatar el crecimiento en la cantidad de instituciones educativas en playas de Tijuana dÈcada a dÈcada. Título Cartografía de las instituciones educativas y religiosas en la delegación de playas de Tijuana, Baja California en el periodo 2011-2012. Objetivo general Elaborar una cartografía sobre la ubicación espacial y crecimiento en la cantidad de instituciones educativas y religiosas en la delegación de playas de Tijuana durante el periodo de 2011 a 2012. Objetivos específicos -Realizar un comparativo de crecimiento anual sobre el crecimiento en la cantidad de instituciones educativas y religiosas en playas de Tijuana durante el periodo de 2000 a 2012. -Ubicar instituciones educativas y religiosas en la delegación de playas de Tijuana, Baja California en el periodo 2011-2012. Delimitación espacio-temporal La delimitación de este trabajo será en playas de Tijuana del estado de Baja California durante los años 2000 a 2012. Justificación Playas de Tijuana es un espacio de características muy particulares por lo que resulta interesante conocer cuáles son los factores que han originada esa gran oferta de educación sobre todo de instituciones privadas además de la variedad de ofertas religiosas, en ese espacio particular. Esta colonia nace en 1957 como el fraccionamiento “Costa Azul” fue adquirida en 1957 por la Compañía Urbanizadora de Tijuana S.A. y la llamó Playas de Tijuana[1]La delegación “Playas de Tijuana” esta conformada por ciento cuatro colonias de distintos estratos sociales, aunque la colonia “Playas de Tijuana”, que la zona en la que se centra nuestra investigación, desde su origen fue concebida como una zona residencial.[2] “Tijuana se fundó en 1889. En las primeras décadas tuvo pocos habitantes, un crecimiento lento, una actividad económica exigua, cuya imagen era la de un pueblo del viejo oeste. En la metamorfosis de pequeño poblado a gran urbe se fue alimentando, desde afuera y desde dentro, una leyenda negra: la ciudad de paso, inhóspita, violenta, caótica, atrasada, inculta, desnacionalizada… No es sino hasta la década de los ochenta que surgen formas distintas de acercarse y pensar la frontera norte y en particular esta ciudad.” Es precisamente a finales de los años ‘70 y principios de los ‘80 cuando se fundan en Playas de Tijuana la mayoría de las escuelas privadas que operan en esa zona. “Como consecuencia de la conversión del Territorio Norte en el Estado de Baja California en el año de 1953, las actividades de tipo educativo y cultural comienzan a tener un lugar específico en el ámbito de la administración pública al crearse un organismo gubernamental que tenía como misión fundamental dirigir y controlar la educación pública en el naciente Estado. A la par de la consolidación del sistema educativo estatal se creó en 1958 el Sistema Educativo Municipal de Tijuana. Aunado a lo anterior, el aumento poblacional, la continuidad de flujos migratorios hacia la ciudad y el crecimiento económico intensificó la expansión de la ciudad e incrementó al mismo tiempo las necesidades de educación. Ante la demanda educativa, se crearon instituciones de educación superior de carácter federal, estatal, así como privadas. “Tijuana fue una de las ciudades más beneficiadas por este proceso de descentralización y crecimiento de la oferta educativa nacional” Identidad cultural Es la construcción de un sentimiento de pertenencia hacia un determinado grupo social al que se pertenece, pues debe entenderse que la formación de la identidad personal  es construida o dada por y para el grupo, por lo tanto se crea un vínculo de aceptación por parte del sujeto y de su grupo. Las identidades se construyen a través de un proceso de individualización por los propios actores para los que son fuentes de sentido y aunque se puedan originar en las instituciones dominantes, sólo lo son si los actores sociales las interiorizan y sobre esto último construyen su sentido (Giddens, 1995) Definición de cultura para el propósito de la investigación y descripción y delimitación del espacio geográfico. El concepto de cultura no puede ni debe de ajustarse a las necesidades de una investigación, la cultura es lo que es, en todo caso podríamos observar que existen rasgos particulares en un determinado espacio geográfico que lo hacen relucir por encima de la totalidad (refiriéndome al determinado grupo social del que se hable, grupo, país, estado, municipio, comunidad) en este caso la sección playas de Tijuana. Culturalmente hablando Tijuana pertenece a dos mundos 1.- al mundo extranjero y su gran influencia que tiene sobre ella (EUA) y 2.- a la mescolanza de diversas ideologías mexicanas quiero decir que Tijuana es un punto de encuentro en donde muchos individuos del resto del país se reúnen. Datos históricos que justifiquen  el crecimiento de la oferta educativa y religiosa. Las ciudades fronterizas del norte de México han sido consideradas como espacios poco propicios para el desarrollo de la cultura. Tijuana es una muestra que contradice esa idea muy extendida en el pasado y vigente hoy en día. En décadas recientes, se produjo un impulso significativo en diferentes áreas de la actividad cultural de la ciudad, el cual adquirió paulatinamente una diversidad, riqueza (quizá este sea el dato que más convenga y explique este trabajo) y complejidad sobresaliente, rasgos que en la actualidad definen su campo cultural. (Cuauhtémoc Ochoa). De esta manera tal justificación se convierte en una hipótesis y si se me permite la hipótesis se disfraza de sospecha, pues es de notarse que gran parte de las escuelas e iglesias de la sección playas de Tijuana existen influencias extranjeras, en capital o en ideología (o por lo menos en nombres), sin duda dichas instituciones se prestan para la acumulación de capital monetario, las iglesias no son la excepción háblese de la religión que se hable. Sería interesante poder comprender y/o demostrar el por qué y el cuándo de estas dos ofertas.
LINK http://www.meipi.org/culturafronteriza.meipi.php  

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